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Ideas para formar en ventas, liderazgo y servicio al cliente
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Tema: Dirección de ventas, Liderazgo
¿Por qué les llaman gerentes de venta cuando en realidad son supervendedores, secretarios de los vendedores o coordinadores administrativos?
Es este un puesto que -en algunos casos, no quiero generalizar- padece un cierto síndrome de confusión funcional.
Por cierto, hablamos de un puesto crítico en la rentabilidad de una de las más importantes inversiones en las empresas, la fuerza de ventas.
En una entrada anterior analizaba por qué ocurre que buenos vendedores devienen en mediocres gerentes de venta. Una de las causas es seguir actuando como vendedores en lugar de asumir nuevas responsabilidades.
Veamos cuáles son dichas responsabilidades, no siempre asumidas por vendedores recientemente promocionados, y tampoco por mandos que llevan ya tiempo en el puesto.
Un gerente de ventas puede asumir muchas funciones –reclutamiento, selección, elaboración y seguimiento de propuestas, análisis de costes y beneficios, etc.- pero hay cinco áreas funcionales en las que debería priorizar su reparto de tiempos y energías.
La visión del líder, el componente estratégico del puesto: partiendo de la planificación del territorio, el gerente asignará objetivos y metas de venta, al equipo y a cada vendedor.
Definirá objetivos para lo que se habrá de conseguir (el output), pero también para lo que habrá de hacerse (los inputs), proporcionando al vendedor una sistemática de gestión.
Un buen sistema de dirección de ventas por objetivos marca el destino deseado, alumbra el camino y define los esfuerzos idóneos del vendedor. (Ver 18 beneficios de dirigir ventas por objetivos)
Ocurre en algunos equipos que los vendedores, sólo cuando llegan los malos resultados, reciben atención de sus mandos. Y es para intimarles con frases poco útiles del tipo ¡más llamadas!, ¡más trabajo!, ¡más visitas!
El buen gerente de ventas, porque le importan los resultados, sabe que no sólo en ellos debería basar su dirección, sino también complementarlos con los datos de esfuerzos de venta.
Y se habrá adelantado a esos malos resultados con un sistemático seguimiento de la gestión del comercial.
Partiendo de la evaluación anterior, el gerente de ventas, facilitará que el comercial tome consciencia de sus áreas de crecimiento profesional; clarifique los obstáculos y las opciones de cambio; defina un plan de acción concreto de cambio y se comprometa con el mismo.
Y todo esto, no sólo con los nuevos comerciales o con los que van mal, sino con todos. También con los buenos y con los muy buenos. Se trata de ayudar a que el comercial saque lo mejor de sí mismo.
El jefe de ventas actuará como aceitado engranaje entre su equipo y la organización. Proporcionando información, influyendo, persuadiendo y evitando malentendidos y diferencias en ambas direcciones.
La venta es dura, se suele escuchar. Y es que los vendedores están expuestos cada día a pequeños y grandes fracasos.
A pesar de conocer la meta y el método para llegar a ella, puede faltar en el vendedor el impulso y la voluntad para alcanzarla.
Y ahí radica otra de las funciones clave del gerente de ventas, la motivación del comercial.
¿Por qué, si en general estamos de acuerdo con la lista anterior, muchos gerentes de venta dedican el 80% de su tiempo a otras tareas?
Varias razones. A los gerentes de venta les pasa como nos pasa a tantos, postergamos lo importante por dedicarnos a lo irrelevante, que suele ser urgente, fácil o agradable.
Aunque también suele haber razones externas al mando, como su propia inadecuada selección para el puesto o la pobre o nula formación para el mismo.
Por tanto, se hace necesario:
Etiquetas: Dirección de ventas, Gerente de ventas, coaching de ventas, liderazgo
Autor: Equipo TRANS Formación.
Artículo publicado originalmente por Miguel Ángel Génova y actualizado por el equipo TRANS Formación.

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