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Antes de disparar formación,
defina su blanco.
Autor: Miguel Génova - TRANS
Formación Consultores
Poner en marcha formación sin una adecuada Evaluación
de Necesidades es como disparar una flecha a una diana oculta en
la oscuridad. Sólo el azar o la buena suerte podrán
llevarme al éxito.
Por qué ENF
Hay quienes dicen que la Evaluación
de necesidades de Formación (ENF) es la etapa más
importante de todo el proceso de formación. Quizás
es un poco exagerado sostener tal extremo; aunque no cabe duda que
no sólo es una fase crítica
de ese proceso sino que, suele ser además, junto con la del
Seguimiento, la más olvidada. Y este olvido suele
tener importantes y costosas consecuencias. Su posición al
comienzo del proceso hace que los errores cometidos en ese momento
desvíen la eficacia de las acciones posteriores, con el consiguiente
mal uso de los recursos asignados.
La existencia de directivos que entiendan la
importancia de la ENF y de profesionales del área que la
realicen sistemática y estructuralmente son condiciones básicas
para el éxito de un proceso formativo.
¿Todo se soluciona con formación?
No necesariamente. La formación es
una poderosa herramienta de cambio y desarrollo de las personas,
de los sistemas y de los resultados. Es también una poderosa
herramienta para solucionar problemas en la empresa. Pero no cualquier
tipo de problemas o cambios. Algunos de éstos no se solucionan
con formación, o no únicamente con ella. El
desafío es definir y entender claramente el problema para
así encontrar la o las soluciones adecuadas. Una de ellas,
quizás, la formación.
Qué es la ENF
Una necesidad de formación puede
existir cuando una persona, para desarrollar una determinada tarea
satisfactoriamente, parece necesitar conocimientos, habilidades
o actitudes diferentes a los que hoy tiene.
La ENF podríamos definirla desde cuatro
puntos de vista:
el
sistemático estudio de esa
brecha entre lo existente y lo requerido;
la generación
de datos y opiniones de diferentes fuentes en torno a la
situación y a las personas implicadas;
la evaluación
y la deducción sobre en qué medida la formación
es una solución al problema;
... y, en el caso de
decidir que sí es conveniente formar, sentar
las bases para el diseño
y desarrollo del programa.
Cuándo hacer la ENF
La detección y valoración
de las necesidades de formación no debería ser una
tarea que realiza el formador a solicitud de su jefe, de potenciales
participantes o de un consultor externo. Tampoco porque "llega
el momento de gastar el presupuesto". Debería ser el
producto de un trabajo permanente
y consustancial de la propia función de formación.
Proceso de ENF
Podemos hablar de un proceso continuo divisible
en tres áreas de evaluación que se superponen y complementan:
A- Observación continua.
B- Investigación puntual.
C- Análisis del Problema.
A. Observación continua
En esta etapa se recopilan datos que informan sobre lo que está
pasando en la organización, el equipo, el problema o la persona.
Datos sobre políticas, objetivos, previsiones o resultados
que se van consiguiendo serán importantes en esta etapa.
Pero también se deberán recabar opiniones y aprehender
actitudes y emociones. Todo ello constituirá materia prima
para detectar problemas de desempeño y oportunidades de formación.
B. Investigación puntual
Comienza cuando se detecta una posible necesidad formativa como
consecuencia de la etapa anterior o porque alguien demanda formación.
El objetivo será conseguir más y mejor información
sobre el problema o área empresarial concreta. Es aquí
donde se ve la importancia de la fase anterior, dado que el disponer
de un completo y objetivo panorama de la organización, permitirá
no sub o sobre dimensionar la presunta necesidad.
El éxito en el desarrollo de estas dos
primeras etapas dependerá tanto del acceso que tenga a la
información quien realiza el análisis (y aquí
estamos en el viejo tema del posicionamiento y el peso específico
que el departamento de formación tenga en el organigrama
de la empresa), así como de sus habilidades a la hora de
recopilar la información.
C. Análisis del Problema
La información obtenida será regularmente analizada
y filtrada con el fin de extraer los datos relevantes a los efectos
de la ENF. Una vez que éstos están agrupados y ordenados,
deberá plantearse la posibilidad y conveniencia de una solución
formativa y las comunicaciones que puedan corresponder dentro de
la empresa.
Los resultados últimos de esta etapa deberían
ser la definición de la necesidad concreta:
OBJETIVOS a conseguir;
CONTENIDO a impartir;
COLECTIVO a quien iría
dirigida la acción formativa.
La observación (A) es una tarea continua,
que demanda, a su vez, de un cierto nivel de análisis, asociado
y permanente (B). Como consecuencia de ambos, en un segundo momento,
puede surgir la sospecha sobre una posible necesidad de formación,
lo que incrementará el esfuerzo de análisis de la
información regular. En un tercer momento se inicia una investigación
para obtener más datos y opiniones sobre el problema (c)
hasta que se decide que la cantidad y calidad de aquellos es suficiente.
El análisis de esta información adicional continúa
hasta que se está en condiciones de adoptar una decisión.
La labor de Observación, mientras tanto, nunca se dejó
de realizar por parte del departamento de formación.
Miguel Génova
TRANS Formación Consultores
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